limonEl limón a pesar de su sabor ácido, es un gran alcalinizante del organismo, siendo muy útil en personas con gota, dolores reumáticos, ciática y dolor en articulaciones. El zumo, cuyo componente principal es el ácido cítrico, se convierte en agua y anhídrido carbónico, que al unirse a las sales alcalinas de la sangre, da lugar a carbonatos, unas sales enormemente alcalinas que actúan reduciendo toxinas y ayudando a eliminarlas. La acción purificante de la sangre es muy positiva para personas con arterioesclerosis e hipertensión arterial.

Es indicado también para personas con enfermedades hepáticas y de la vesícula biliar, ya que el limón estimula las secreciones biliares, ayuda a metabolizar las grasas y refuerza la acción antitóxica del hígado.

Otra de las propiedades del limón, es su alto contenido en vitamina C y potasio. La vitamina C es un gran antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, ayuda a la absorción del hierro, alivia trastornos gastrointestinales, metaboliza las grasas, ayuda a la producción de colágeno, a la cicatrización de heridas, al desarrollo de dientes, encías, huesos, cartílagos, etc.

Si quieres beneficiarte de los efectos depurativos y su alto contenido en vitamina C, lo mejor es tomar un vaso de zumo de limón con agua tibia en ayunas. Puedes añadirle al zumo una cucharadita de canela y media de miel. Esta receta es muy utilizada para reducir peso, la tan temible celulitis y para mejorar el aspecto de la piel.

Es posible hacer una cura de limón supervisada por un médico o especialista y así potenciar sus efectos. Para ello se comenzará el primer día tomando un limón, aumentando a razón de uno diario, hasta llegar a 8 o 10 limones. Luego se reducirá un limón al día, otros diez días más, hasta volver a tomar un solo limón. Al igual que la anterior receta, el zumo se tomará con agua tibia a proporción de 50%.

Y Tú ¿Ya has notado los beneficios del limón en tu organismo?