• Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Escuela de Negocios Caixanova.
  • Doctora en acupuntura y moxibustión por la Federación Mundial de Acupuntura. Beijing.
  • Master en acupuntura y moxibustión por la universidad de Beijing.
  • Diplomada en acupuntura y moxibustión por la ESTP. Vigo.
  • Diplomada en acupuntura estética por la ESTP. León.
  • Diplomada en magnetoterapia y biomagnetismo en la Escuela Superior de Técnicas Parasanitarias. León.
  • Diplomada en masaje profesional, quiromasaje, Tui Na y masaje deportivo en la Escuela Superior de Técnicas Parasanitarias. Vigo.
  • Técnico en hidroterapia, balneoterapia y spa en la Escuela Superior de Técnicas Parasanitarias. Coruña.
  • Diplomada en Reflexología podal en la Escuela Superior de Técnicas Parasanitarias. Vigo
  • Formada en hipnosis,  kinesiología holística.
Laia Vila

Estas son muchas de las terapias y estudios adquiridos en los últimos años. Quizá los títulos tienen poca validez, así lo creo. La vida, la experiencia terapéutica y el arte personal, es lo que diferencia a un terapeuta de otro.

Mi vida ha girado de los negocios y los números al mundo de la sanación holística. Actualmente me he orientado profesionalmente hacia el mundo deportivo, sin embargo durante años me he embarcado a todos los ámbitos de la expansión de conciencia y espiritualidad.

Las mayores satisfacciones las he recibido de la acupuntura. Tanto ha sido así, que para mí fue muy importante viajar a Beijing y recopilar todos los conocimientos posibles sobre esta medicina milenaria.

No puedo decir que soy acupuntora, masajista, kinesióloga… Para mi, cada paciente es un mundo diferente. Por lo tanto, en cada paciente aplico una terapia distinta. Aplico el test Kinesiológico para determinar que terapia es más efectiva para cada persona. En algunos casos utilizo técnicas de liberación emocional, en otras terapia física, suplementos, terapia energética o incluso espiritual, según el caso que se me presente.

Así pues, de todo lo aprendido, he creado un arte personal y único. Por ello, me gusta hablar de arte terapéutico, en el que intervienen mis dotes intuitivas, el aprendizaje adquirido y la belleza de la armonía del cuerpo, interrelacionado, holístico.

¿Sano el cuerpo? Desde luego que no. Es posible que se puedan tocar teclas en el alma, en la mente, en el cuerpo, en los meridianos y puntos energéticos del cuerpo, que permitan la autorregulación del cuerpo y por tanto la autosanación.